No es nada bueno pasar meses de angustia y al borde del colapso mental debido a la cantidad de información que debes guardar en tu cerebro. Estar sereno y claro es lo que necesitas para rendir la PSU, así que sigue estos consejos y lo conseguirás:

1. Realiza ensayos y revisa contenidos anteriores

Un ensayo PSU es una de las mejores maneras de prepararte. Podrás empaparte del ambiente de la prueba, realizarla bajo las mismas condiciones y tener un vistazo de posibles contenidos y preguntas. Utiliza estos simulacros como guía, calcula tus tiempos y básate en ello a la hora de estudiar.

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2. Establece un horario de estudio

El tiempo de estudio es tan importante como el descanso en este proceso. Si decides tomarte el año para estudiar para la PSU o bien estás pensando en alternativas de preuniversitario, la clave es la organización. Si creas un horario justo donde determines tus horas de estudio y horas de descanso, podrás retener la información de manera más exitosa.

Según expertos, entre 4 y 6 horas para estudiar, con descansos, es lo adecuado. También puedes pautar días libres y días de estudio intensivo. Tal vez suene tedioso y un poco estricto, pero créelo, es de mucha ayuda.

3. Pide ayuda

Considerando la cantidad de contenido que debes estudiar, pedir ayuda suena como algo sensato. Puedes buscar un profesor particular que te ayude en el proceso y al que puedas pedirle que te haga pruebas para ir probando tus conocimientos o para las materias que más se te dificultan. La ayuda de un profesional siempre es buena en estos casos.

4. Repasa

Un error muy grave que suelen cometer los jóvenes al estudiar es tratar de aprender contenido nuevo a último momento. Es mejor utilizar este tiempo para repasar las materias que están más débiles en la memoria y consolidar el conocimiento o de lo contrario te saturarás con tanta información y además de no aprender lo nuevo, olvidarás parte de lo que ya estudiaste.

5. Asegúrate de descansar muy bien el día previo

Un día antes de la prueba es cuando los nervios están más intensos y el estrés aumenta considerablemente. Lo mejor es descansar correctamente y no pensar en cómo te irá en la PSU. Una ducha, un rico té y una cama cómoda son tus aliados para la noche previa al examen. Esto te ayudará a despertarte renovado y con la mente clara.

¡Y así ya estarás listo para presentarte ante la PSU! Sigue estos consejos y recuerda relajarte en el proceso, tus peores enemigos son el estrés y la ansiedad.