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Llegando a Cuarto Medio son muchos los jóvenes que deben decidir su futuro en un año. Qué estudiar, dónde y cómo hacerlo son preguntas que preocupan a los estudiantes y a sus padres. Existe también otra interrogante que debe ser resuelta: ¿cómo me preparo?

Es sabido que muchos jóvenes deciden ingresar a un preuniversitario como apoyo y reforzamiento de lo aprendido en los colegios, otros para suplir las carencias académicas de sus centros de estudios. Sea cual sea la razón, la Prueba de Selección Universitaria (PSU) presenta una valla que debe ser superada con éxito si se quiere pensar en un futuro profesional.

Esta decisión conlleva a otra pregunta, qué tener en cuenta a la hora de elegir un preuniversitario. En Chile existen un centenar de estos lugares, lo que hace que la oferta sea muy variada y con programas que van desde un área específica a todos los campos de la PSU.

Elementos a considerar

Quizás la principal recomendación a la hora de elegir un preuniversitario es el no dejarse llevar por la publicidad. Es necesario que el estudiante se cerciore de la calidad académica y el nivel de los profesores.

Para Josefina Guerra, directora nacional de PreUnab, el preuniversitario de la Universidad Andrés Bello, este punto es muy importante. “Los alumnos deben solicitar antecedentes de los profesores y si se publicitan algunos de reconocido prestigio, preocuparse de que sean éstos los que realmente imparten las clases”. Además indicó que se debe buscar la mejor relación precio-servicio.

Un buen punto a tener en cuenta es también los resultados anteriores de estos centros. Investigar cuántos de sus alumnos entraron a la universidad con una ponderación sobre la media o los puntajes de corte o, incluso, si presenta promedios nacionales entre sus pupilos.

Revisar qué instituciones o personas están detrás de cada proyecto con el objeto de conocer el grado de seriedad. Ver la infraestructura que se ofrece al estudiante y la calidad del material de apoyo que se entrega.

Preferir aquellos centros que complementen su oferta académica con una orientación vocacional. También resultan una buena opción aquellos que acercan al alumno a la vida universitaria.

El crecimiento en el mundo on-line

A los tradicionales preuniversitarios ahora se les ha sumado una nueva oferta. Son varias las universidades e institutos que ofrecen cursos on-line. Los cursos y ensayos presenciales han dejado de ser la única forma de preparar la PSU.

En el caso de los centros on-line la preocupación a la hora de elegir debe centrarse, a juicio de Josefina Guerra, “en la transparencia de la información que se le entrega a los jóvenes. Hay que fijarse que no sea sólo un lugar que entregue ensayos, sino que también dé contenidos, que ofrezca una variedad de herramientas, que exista una retroalimentación con el estudiante”.

Un apoyo necesario

Si bien estas instituciones nacieron en el país hace más de 20 años como una forma de nivelar la calidad de la educación y preparar a los jóvenes para la PAA, hoy se presentan como el mejor apoyo de lo estudiantes ante lo que significa la PSU.

No son pocos los que piensan que el haber hecho un preuniversitario no sólo te prepara en lo académico, sino también en la parte psicológica, disminuyendo los efectos de la ansiedad.

Para estas instituciones, lo que se hace con los alumnos es un adiestramiento en la forma de responder, es recordarles la materia sin enseñarles nada nuevo.

Simple repaso o reforzamiento obligado, estos centros de estudio se han convertido en una etapa más del proceso de preparación a la vida universitaria, un período al cual hay que prestarle atención para asegurar un buen desempeño en la PSU.

Fuente: Universia