Con ventas anuales superiores a los 100 mil millones de dólares, los videojuegos superaron la productividad de la industria musical y cinematográfica. Conscientes de la realidad, las matrículas de carreras relacionadas al diseño de juegos han aumentado exponencialmente en los últimos años.

Sin ir más lejos, la oferta académica se triplicó en los últimos tres años. Lo que comenzó con dos centros de formación, se convirtió hoy en siete instituciones que imparten la carrera.

Talento chileno

Para Pablo Ortúzar, coordinador de la carrera de Diseño de Juegos Digitales de la U. Andrés Bello, no es ninguna sorpresa que haya crecido tanto la necesidad de nuevos desarrolladores.

“Los alumnos quieren ser los autores, no los técnico o meros productores de contenido. El videojuego es un medio que está en plena expansión y evolución”, señaló.

Y no sólo las instituciones, pues el número de alumnos también ha aumentado. Según cifras entregadas por la Universidad Andrés Bello, de 15 estudiantes durante 2013, se pasó a 60 durante este año. En otras palabras, incrementó en 75% la cantidad de matriculados.

Si alguien conoce bien esta realidad es Blas Mena (28), actual desarrollador de videojuegos en Ulpo Media, donde hizo su última joya, el Kitty Cute Cats, que logró más de 20 mil descargas para teléfonos móviles, en Google Play.

El joven estudió dos carreras diferentes, antes de dedicarse al diseño de juegos digitales, pero un curso realizado en la Universidad Católica le abrió un nuevo mundo y campo laboral. De hecho, además de crear, hace clases en la academia de Desafío LATAM donde forma a los diseñadores del futuro.

Campo laboral

Antes de saber cuánto puede ganar un futuro egresado de la carrera, el director de Desafío Latam (donde se imparten cursos), Andrés Gallardo, comentó que “si bien las ganancias de la industria nacional siguen por debajo de la mundial, sólo tiende a crecer”. “Es la nueva carrera del futuro, la cual nace hace unos 20 años en el mundo, es una industria que no se agota”, agregó.

El desarrollador Blas Mena, reveló que “si bien las empresas son pequeñas (cinco trabajadores promedio), son cada día más y en su mayoría se sustentan bien”. “Hacemos otros tipos de contenido como simulaciones para minería, donde se capacita a trabajadores con vídeos interactivos”, detalló.

Finalmente, sobre las ganancias que dejan los videojuegos, Mena señaló que “en el caso de los juegos para celular, se obtienen ingresos por la publicidad puesta al interior del título, así como por la venta de contenido exclusivo”. Blas agregó que “en promedio, por cada 100 mil descargas, se obtienen 3 mil dólares mensuales (más de $2 millones)”.