Ser padre de un hijo que termina la enseñanza media y comienza a elegir su camino profesional no es fácil. Muchos padres sentimos miedo, inseguridad o incluso decepción cuando nuestro hijo o hija escoge una carrera que no esperábamos o que no consideramos “buena”. Tal vez nos preocupamos porque no conocemos esa carrera que él o ella está eligiendo, creemos que no tiene futuro, o simplemente pensamos que nuestro hijo tenía talento para otra cosa.
Es completamente normal que tengamos emociones encontradas. Todo padre quiere lo mejor para sus hijos. Pero en este momento, lo más importante no es imponer una decisión, sino acompañarlos en su proceso.
Nuestro hijo está entrando en una etapa clave de su vida: está buscando quién es y qué quiere hacer. Necesita explorar, equivocarse, volver a intentar y, sobre todo, sentir que sus padres confían en él. Si siente que no lo apoyamos, puede encerrarse, cortar la comunicación o incluso elegir algo solo para complacernos, aunque no lo haga feliz. Y si más adelante se frustra o abandona, eso también será doloroso para todos.
¿Qué puedes hacer tú?
1. Escucha sin juzgar. Pregunta con interés real: ¿Por qué te gusta esta carrera?, ¿Qué te imaginas haciendo en el futuro?, ¿Cómo investigaste sobre eso? Hazlo sin ironía ni presión. Escuchar no significa estar de acuerdo, pero sí estar presente. Esto ayudará a nuestro hijo o hija a tomar conciencia sobre la calidad de su elección de carrera.
2. Infórmate. Como tarea nuestra es bueno tener en cuenta que a veces el rechazo viene del desconocimiento o falta de información sobre las carreras, o de todo lo que implica esta decisión. Muchas carreras de la actualidad no existían cuando nosotros estudiábamos o parecen poco “rentables”. Sin embargo, la vida ha cambiado mucho y la variedad de carreras es muy amplia hoy en día. Averigua junto a tu hijo sobre qué hacen esos profesionales, dónde trabajan, cuánto ganan, qué habilidades requieren, etc.
3. Hablemos como padres o reflexionemos sobre los miedos que esto nos produce, no solo nos refiramos a la carrera. ¿Qué te preocupa realmente? ¿La estabilidad económica? ¿La falta de oportunidades laborales? ¿Que no aproveche su potencial? Tomar conciencia de esos miedos o expresarlos con calma, y sin imponer, puede abrir una conversación sincera con nuestro hijo o hija.
4. Confía en su proceso. Elegir una carrera no es una decisión para siempre. Muchos jóvenes cambian de rumbo, se especializan o emprenden cuando se titulan. Lo importante es que tu hijo empiece con motivación, no por obligación.
5. No veas esto como una batalla que debes ganar. Tu hijo no es tu enemigo. Está buscando su lugar en el mundo. Necesita saber que, aunque piensen distinto, tú lo vas a apoyar. Esa incondicionalidad es muy importante para él o ella.
Ser papá o mamá de un adolescente que está tomando decisiones no es fácil. Sobre todo en esta época donde existe tanta información y distractores que nos alejan de nosotros mismos y que, ante decisiones de este tipo, perdemos la brújula. Pero recuerda: más que elegir por él, nuestro rol es acompañarlos. Nuestra confianza puede marcar la diferencia en su camino.
¡Infórmate! En UNAB estaremos felices de ayudarte.