Elegir la carrera de Educación General Básica es optar por una de las profesiones más desafiantes y dinámicas que existen.

El principal desafío consiste en tener la intuición y capacidad de liderazgo necesarias para ser un factor de cambio positivo, independientemente del contexto social, cultural o económico que se dé tanto dentro, como fuera del aula.

Un trabajo que va mucho más allá de la sala de clases

El tema de la vocación para la Educación General Básica es tan recurrente porque esta es una profesión que no se restringe únicamente a las horas de clases. El trabajo de un profesor implica ser capaz de gestionar una serie de aspectos relacionados a la práctica educativa propiamente tal.

Además de estar frente a sus alumnos en el aula, el profesor debe ser capaz de dar un apoyo integral a los niños en los distintos ámbitos de su desarrollo emocional y cognitivo, establecer canales de comunicación fluidos con los padres y apoderados y planificar de forma sistemática todo el trabajo pedagógico.

Vocación para la Educación General Básica: perfil del estudiante 

Los futuros profesores deben contar con una fuerte ética de trabajo y una serie de habilidades blandas para desarrollar su labor de la mejor manera.

Ante todo, esta vocación implica tener espíritu de servicio, una actitud optimista y gran capacidad de liderazgo para sacar adelante a todos los estudiantes, sin importar las dificultades que puedan surgir a lo largo de su proceso educativo.

Para esto, la carrera de Educación General Básica ofrece una sólida formación en base a psicología, teorías del aprendizaje, planificación, evaluación, entre otros aspectos teóricos de la docencia, una formación sistemática en todas las materias del currículum nacional y herramientas claves para aspectos prácticos –e indispensables-, como técnicas de manejo de la voz.

Panorama actual

Más allá de todos los análisis contingentes, una cosa es segura: todos los países requieren constantemente de nuevas generaciones de profesores con una formación de calidad y una fuerte vocación por enseñar.

Chile no se encuentra ajeno a este fenómeno y el nuevo Sistema de Desarrollo Profesional Docente es una muestra concreta de ello.

Gracias a este programa gubernamental, las nuevas generaciones de docentes de colegios públicos y subvencionados están obteniendo el apoyo necesario para perfeccionarse constantemente y mejorar sus condiciones de trabajo.

En la práctica, esto se traduce en la posibilidad de acceder a mentorías y formación continua, una disminución de las horas lectivas, mayor tiempo para preparar el trabajo en aula y un aumento importante en las remuneraciones -garantizado por el Estado-, para quienes progresan en su formación.

Dado el nivel de dedicación que implica esta carrera es importante elegir una institución de calidad que provea a sus estudiantes con una malla actualizada, en línea con todas las exigencias de la Ley General de Educación.

Estudiar Educación General Básica requiere de una gran vocación que se ve ampliamente recompensada al ser capaz de ayudar a las nuevas generaciones en una etapa clave de su desarrollo.